Donde se terminan las palabras

El poeta sanluqueño Tomás Rodríguez Reyes presenta el jueves 1 de julio en el Jardín de Caballeros su primer libro, ‘El huerto deseado’ · Una obra nacida a golpe de clarinete, al calor del pensamiento

Donde se terminan las palabras
Donde se terminan las palabras
A. Cala

29 de junio 2010 - 08:18

El primer poemario de Tomás Rodríguez Reyes (Sanlúcar, 1981) nunca ha estado escondido en un cajón, aunque su autor reconoce que debería haber permanecido refugiado “durante un tiempo, antes de salir a la luz. Así debería ser para todos los poemarios”. Y es que la escritura de la poesía tiene que ser “lenta y necesita mucha revisión”. Una creación que se nutre de pocas palabras “que hay que escoger muy bien”. En el caso de ‘El huerto deseado’ (Isla de Siltolá, 2010) su editor, Javier Sánchez Menéndez, “vio un libro donde no lo había. Me preguntó si tenía otro libro de poemas y le dije que lo único que tenía eran poemas sueltos. Él vio la obra antes que yo”, cuenta Tomás.

Los versos de este joven escritor surgen de sus lecturas empedernidas y de la relación que mantiene con el lenguaje y con la música. Es como una cadena en la que el engranaje funciona a la perfección. Su formación como Filólogo le ha llevado a ser lector, aunque la escritura diaria y comprometida ha llegado más tarde. ¿Y la música? “Soy –añade– clarinetista antes que escritor y que poeta. La relación entre música y poesía es muy cercana. En el verso hay un ritmo y una cadencia, hay siempre una aspiración musical”. A todos estos nutrientes y motivos para ser poeta hay que añadir el descubrimiento por parte de Tomás de la filosofía y el pensamiento, de las preguntas que siempre han rondado la cabeza del ser humano, que la literatura “resuelve de manera estética y ética. Este libro tiene mucha carga filosófica en torno, sobre todo, a la relación que tienen las palabras con la realidad. De intentar nombrar de una forma acertada realidades que no somos capaces de comprender. Una preocupación que está muy presente en el libro”. También se pueden inventar esos nombres, “sí claro, pero en esa disputa hay varios caminos estéticos. Desde una poesía que cree en la realidad paralela del lenguaje en sí misma, hasta la que pretende algo más de pureza, a lo que yo me siento más cercano”, resuelve.

Los versos de San Juan de la Cruz dan nombre a este libro. Recuerda el autor que en su tierra está el manuscrito del ‘Cántico espiritual’, “un personaje, San Juan, que siempre ha estado presente en mis lecturas. Un poeta predilecto para mí. ‘El huerto deseado’ es una imagen mística, la topografía del lugar de encuentro entre el tiempo, la memoria y la palabra. El deseante encuentra su espacio de comunión con el deseo. Un lugar donde empiezan a terminarse las palabras. Se acerca el encuentro de la pureza y la verdad”. ¿Qué tipo de deseos tiene Tomás? “En este caso, encontrar la palabra justa, encontrar alguna certeza que ha estado siempre presente y comprender lo que no se entiende, como la fragilidad del tiempo y la desaparición de la imagen primera”.

Además de poeta y buscador eterno, Tomás es profesor de Lengua y Literatura en el IES El Fontanal (Lebrija), ha publicado sus poemas en varias revistas como ‘Renacimiento’ y tiene un blog llamado ‘Trópico de la Mancha’ en el que escribe casi diariamente, desde hace tres años. A la vista está una nueva obra de poesía, en proceso de revisión, de cocción.

El autor presentará ‘El huerto deseado’ el jueves 1 de julio, a las 20,30 horas, en el Jardín de Caballeros 36. Será introducido por el escritor Juan Carlos Palma, en un acto organizado por la Fundación Bonald y La Luna Nueva.

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