Luces y sombras de una tala necesaria

Vecinos de La Constancia valoran positivamente la poda masiva del arbolado Para muchos, las ramas "suponían un peligro" y otros consideran "un alivio que no haya tanta floración"

Una imagen del aspecto que presentan los árboles de la calle Manuel Rodríguez ‘Manolete’/Manuel Aranda
Una imagen del aspecto que presentan los árboles de la calle Manuel Rodríguez ‘Manolete’/Manuel Aranda
Fran Pereira Jerez

05 de septiembre 2014 - 01:00

"Ahora veo hasta la plaza de toros, que eso no le he visto desde hace treinta años". Así se expresaba ayer una de las vecinas de la barriada La Constancia, que desde hace unas semanas nota cómo su casa tiene "mucha más luminosidad que de costumbre". El motivo, la poda a la que Medio Ambiente ha sometido a la gran mayoría del arbolado de la zona tras el desplome de varias ramas durante el pasado mes de agosto.

La medida ha sido acogida con entusiasmo por la mayoría del vecindario, preocupados porque el mal estado de muchos de los árboles pudiera provocar algún percance de mayores dimensiones. No hay que olvidar, según contaban ayer muchos de los vecinos más veteranos del lugar, que "estos árboles tienen ya más de cincuenta años, se plantaron cuando se hizo la barriada, y es normal que muchos no estén bien".

Como es habitual, nunca llueve a gusto de todos, y en un sector de la barriada se encuentran algunos detractores de la decisión al entender que la poda ha sido "demasiado agresiva". El resultado no es otro que la pérdida de sombra, una circunstancia que en algunas calles como Manuel Rodríguez 'Manolete' ha hecho que su aspecto no parezca el mismo. Aún así, del mal el menos, y se consuelan al decir que "queda poco verano".

De cualquier forma son los menos, pues a muchos, cuando se les pregunta por las quejas responden con sorpresa. "No entiendo cómo se pueden quejar por eso, porque tal y como estaban podían causar algún accidente", apunta Maleni.

Otras lo hacen con sorna y recomiendan "a esos que se quejan que se compren una pamela o un paragüas como hacen los japoneses", señala Ana María.

Cuentan los vecinos que los árboles "no tardarán mucho en crecer porque por aquí debajo fluye mucha agua y eso les hace crecer con rapidez".

Otros respiran tranquilos con la decisión pensando en el invierno, no solamente porque ahora "tendremos más luz", sino porque el hecho de la incómoda floración de dicha especie. "Echan como unas bolitas amarillas y aparte de oler muy mal son un peligro cuando vas por la calle porque te resbalas. Aquí en este barrio hay mucha gente mayor y ya alguna se ha caído. A la larga vendrá bien".

La poda llevada a cabo por efectivos municipales ha sido especialmente agresiva, principalmente porque las ramas de muchos árboles se encontraban en malas condiciones y el hecho de no actuar de manera directa podría acarrear nuevos desplomes.

No obstante, si se realiza un recorrido por La Constancia se comprueba que los árboles que estaban en mejor estado sí que han sido podados en menor medida. Es más, algunos vecinos reconocen que en algunos casos se debía haber procedido "a la tala total. Se ha hecho con algunos, pero otros, si los miras desde arriba compruebas que el tronco está hueco, eso no volverá a crecer con la fuerza que tenían antes", explican.

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