Ryanair consuma su marcha del Aeropuerto de Jerez

Sobre las nueve de la noche de este sábado, con casi una hora de retraso ha despegado el último vuelo que la compañía operará con Jerez

La aerolínea insiste en exigir a Aena una rebaja sustancial de las tasas aeroportuarias para volver a la terminal

El Aeropuerto de Jerez inicia su temporada alta más difícil con la marcha de Ryanair

El mostrador de Ryanair en el Aeropuerto de Jerez, cerrado.
El mostrador de Ryanair en el Aeropuerto de Jerez, cerrado. / Manuel Aranda

Sobre las nueve de la noche de este sábado, el vuelo FR1284 de Ryanair despegó del Aeropuerto de Jerez con destino a Barcelona, casi una hora después de la hora programada. Este podría haber sido una más de las ocho conexiones que hubo en esta jornada , desgraciadamente, ya es el último que la 'low cost' domiciliada en Irlanda ha operado con la terminal jerezana.

La controvertidad aerolínea consuma así el anuncio que realizó a mediados de enero. En esta temporada alta, que se inicia este domingo y se extenderá hasta finales de octubre, dejará de operar en los aeropuertos de Jerez y Valladolid y reducirá su oferta en desacuerdo con el gestor aeroportuario Aena por las tarifas que aplica en las terminales regionales. Ryanair quiere pagar menos por operar en estos aeródromos y Aena le acusa de pretender implantar un sistema tarifario a la carta que resulta insostenible para la red de aeropuertos públicos españoles.

Desde que se hizo el anuncio, el enfrentamiento entre el gestor aeroportuario y compañía aéreo ha sido más que evidente y público. No han faltado las acusaciones y reproches sin que se haya producido algún tipo de acercamiento en este tiempo. De hecho, el pasado miércoles, durante un acto donde se celebraba que Ryanair es la primera compañía que alcanza los 200 millones de pasajeros en un año, la portavoz de la compañía en Espñana, Portugal, Francia y Marruecos, Elena Cabrera, hacía mención de su marcha de terminales como la de Jerez: "Lamentablemente, por ahora, [la decisión] es irreversible y la programación va a continuar así en la campaña de verano". Acto seguido, aseguraba que la aerolínea sigue abierta a intentar encontrar "una medida intermedia, en la cual no solo la irlandesa, sino todas las compañías aéreas, puedan encontrar más interesante comercialmente ciertos aeropuertos regionales".

Si Ryanair no hubiera adoptado esta decisión, la próxima semana hubiera incrementado sustancialmente sus conexiones entre Jerez y Barcelona (se hubiesen programado conexiones diarias) y se hubieran retomado los vuelos con la terminal de Londres-Stansted y con Palma de Mallorca. De hecho, hasta el día del anuncio, la compañía ya comercializaba tanto los vuelos con Barcelona, que es la única ruta que solía mantener en los meses invernales, y con la capital británica. Sin embargo, tras dar a conocer su espantá de Jerez bloqueó la comercialización de estos vuelos y fijó que su último vuelo con Jerez se produciría en la jornada de este sábado.

El hueco que deja Ryanair

No cabe duda que la marcha de Ryanair supondrá un importante impacto en un aeropuerto que aún no ha recuperado las cifras que registraba antes del covid y que ha arrancado 2025 con peores cifras respecto al mismo periodo del año anterior. En 2024, el 18,6% de los pasajeros que viajaron desde o hasta Jerez volaron con esta compañía.

La media que esta compañía ha registrado en los últimos años, sin contar los años 2020 y 2021 debido a las restricciones de movilidad que se decretaron para contener la pandemia, ha sido de unos 165.000 viajeros. Bien es cierto que la aerolínea llegó a rondar los 300.000 viajeros anuales en sus primeros años de operaciones con Jerez, pero su marcha deja un hueco que otras compañías están llamadas a cubrir. Vueling ya ha anunciado que aumentará sus conexiones tanto con Barcelona como con Palma de Mallorca (con la capital catalana se ampliará a una doble conexión diaria a partir del lunes durante dos días a la semana), pero, por el momento, no se alcanzará el total de operaciones que Ryanair deja de cubrir.

Fue en 2004 cuando Ryanair empezó a traer vuelos a Jerez. Lo hizo tras comprar la aerolínea Buzz, que por entonces realizaba las conexiones entre Jerez y Londres-Stansted. En ese año empezó a explotar esta conexión, a la que, aprovechando algunas ayudas económicas institucionales, añadió otras. De hecho, durante varios años también estuvo explotando rutas desde Alemania, el principal mercado internacional de la terminal jerezana. Sin embargo, en los últimos años pasó a programar tres rutas (Barcelona, Palma de Mallorca y Londres-Stansted). En todo este tiempo, la low cost irlandesa ha movido en Jerez a más de 3,5 millones de pasajeros, el 18,9% del total de pasajeros en conexiones comerciales regulares que ha tenido Jerez en estos 20 años de unión.

La marcha de Ryanair afecta, claro está, a los 14 trabajadores que la compañía tiene en Jerez. El portal especializado en información turística Hostelsur informba a mediados de semana que siete de ellos han aceptado la propuesta de recolocación en el Aeropuerto de Sevilla que le ha hecho la aerolínea.

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